junio 24, 2017
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Factores de riesgo Psicosocial

La organización Internacional del Trabajo, por sus siglas en español OIT, ha tenido bien definir desde hace treinta años lo que en el mundo laboral se conoce como los riesgos psicosociales.

De tal manera que estos resultan ser: “las interacciones entre el contenido, la organización y la gestión del trabajo y las condiciones ambientales, por un lado, y las funciones y necesidades de los trabajadores y trabajadoras, por otro. Estas interacciones podrían ejercer una influencia nociva en la salud de los trabajadores y trabajadoras a través de sus percepciones y experiencias”.

Así mismo, la Unión General de Trabajadores de Aragón, España, define a este tipo de Riesgos como: “los aspectos de la concepción, organización y gestión del trabajo así como de su contexto social y ambiental que tienen la potencialidad de causar daños físicos, sociales o psicológicos en los trabajadores”.

Cuando se habla de salud, será necesario referirse a la conceptualización que de ella hace la Organización Mundial de la Salud: “Estado de bienestar físico, mental y social completo no meramente como la ausencia de enfermedad”.

Aunque es aceptado de manera general por todos, que el trabajo por sus características intrínsecas representa una serie de beneficios para la salud de los trabajadores y trabajadoras de cualquier país, es necesario poner atención en algunos riesgos para la salud que se generan en el mismo ámbito de trabajo, dentro de los cuales se pueden identificar un gran numero de trastornos psicosociales, que encuentran dentro de algunas de sus causas, aspectos tan reales como los efectos del desempleo en la salud mental, que se derivan en ocasiones de la competencia y la falta de apoyo social ante la pérdida del empleo, desencadenando un estado de preocupación y estrés en el trabajador propenso a esta posible condición de falta de trabajo.

La importancia de los Riesgos Psicosociales, que junto con los riesgos ergonómicos se han denominado riesgos de tipo emergente, queda de manifiesto ante la preocupación de organizaciones y agencias laborales que se han enfocado en dimensionar este problema, observado a partir de los cambios de la industrialización, que mientras en países subdesarrollados se apuesta a la producción en serie, en los países más desarrollados han registrado modificaciones en su actividad económica, pasando de la labor física a una mayor presencia de trabajo intelectual, empresas que se dedican cada vez más a proporcionar servicios al cliente y la utilización generalizada de las nuevas tecnologías de la información.

Dentro del ámbito organizacional se pueden encontrar en mayor o menor número, una serie de afectaciones a la salud mental o psicosocial relacionada con la interacción entre los mismos trabajadores y trabajadoras, entre las que se destacan las de tipo acoso moral, también conocido como Mobbing, el acoso sexual y la violencia en el trabajo, llegando a diagnosticarse Sindromes que arrojan consecuencias tanto para los empleados como para la organización, siendo estos el caso de Síndrome de Burnout y el mismo estrés laboral o Síndrome General de adaptación.

Según una encuesta de la Fundación Europea para la mejora de las condiciones de vida y de trabajo en el año 2000, se encontró que más de 4 millones de trabajadores tienen afectaciones por estrés, 3 millones sufren violencia en su centro de trabajo y más de 13 millones padecen de Mobbing.

Partiendo de los principios básicos de la Higiene Laboral, ante la presencia de agentes que pueden alterar la salud de los trabajadores con origen en su desempeño profesional, se debe realizar una serie de acciones enmarcadas dentro de un abordaje metodológico, que permita primeramente efectuar el reconocimiento de factores desencadenantes de malestar psicosocial, procediendo a la evaluación o medición de las condiciones presentes en el ambiente de la interacción organizativa que permitan primero determinar si existen causales suficientes de alteraciones a la salud psicosocial del trabajador, identificando su origen y dimensionando el problema, para posteriormente tomar las medidas de control necesarias que garanticen un clima laboral propicio para la integridad funcional de los empleados, logrando obtener como consecuencia un ambiente que favorezca el incremento de la productividad y de la satisfacción dentro de las actividades relacionadas con el trabajo.

Cabe destacar que a raíz de las Convenciones de la OIT, en la que participan más de 185 Estados miembros, se han realizado Convenios de Colaboración, en el que los países que así lo deciden, se han comprometido a legislar en materia de la prevención de los factores de riesgo psicosocial, buscando establecer de manera obligatoria para los empleadores o patrones la implementación de medidas que coadyuven a preservar la salud mental de los trabajadores a través de acciones de valoración organizacional y clínica, programas de capacitación, estrategias de apoyo individual y colectivo y la participación de profesionales de la Psicología Laboral para evitar consecuencias tan graves como la afectación de la salud mental empresarial.

En Octubre del 2016 en nuestro país se publicó en el Diario Oficial de la Federación el desarrollo de un Proyecto de Norma Oficial Mexicana denominado PROY-NOM-035-STPS-2016 Factores de Riesgo Psicosocial, Identificación y Prevención, que dispone que se adopten dentro de los centros de trabajo medidas tendientes a identificar y prevenir dichos factores de riesgo, así como promover un entorno organizacional favorable.

Resulta necesario y urgente la aprobación de los instrumentos que garanticen la vida saludable de la planta productiva a nivel nacional en este aspecto tan importante para el equilibrio del elemento principal de esta cadena de generación de riqueza, el mismo trabajador.

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